Una gran experiencia: Salares de Makgadikgadi

Teníamos muchas ganas de contaros esta experiencia, que sin duda, es una de las más emocionantes y enriquecedoras que hemos tenido en África.

Poder vivir África desde el cielo es algo increíblemente bello y muy especialmente Botswana donde las llanuras son infinitas. ¿Te imaginas la sensación de estar volando y viendo a los animales desplazarse allí abajo?…es algo realmente especial.

Hace ya algunos años que hicimos nuestro primer fly-in safari, pero más adelante os hablaremos de este tipo de viaje, en el que realizas tu viaje volando de destino en destino y que como decimos es realmente fantástico.
El que queremos compartir hoy es el que hicimos en 2019 ya que elegimos una ruta que recomendamos altamente a todos los clientes que están interesados en vivir esta experiencia y es que llegamos hasta una zona que estábamos ansiosos de conocer y vivir: Los enormes Salares de Makgadikgadi.

Lo tenemos incluidos en uno de nuetros patrones de viaje, podéis echar un vistazo a nuestra propuesta:

✣ Las 4 maravillas

Como siempre os decimos, el patrón de viaje que proponemos en nuestra web es solo una idea, nosotros adaptamos el viaje a ti.

¿Dónde se encuentran los Salares?

Se encuentran al noreste del país y nosotros llegamos a ellos desde lo que se conoce como «Central Kalhari», en una pequeña avioneta en la que disfrutamos de un agradable vuelo de unos 45 minutos.

Habíamos llegado dos días antes a Botswana y la particularidad de este vuelo es que lo hicimos por primera vez con una mujer, fué nuestra primera piloto femenina en el continente vecino y no pudimos resistirnos a hacernos una foto con ella:

El paisaje desde la avioneta era increíble: sinuosas formas entre la vegetación rasa y las partes que con el paso del tiempo se van convirtiendo en salares es una de las visiones más espectaculares que jamás hemos vivido: una especie de laberinto natural de formas sinuosas de lo más inspirador.

Hicimos algunas fotos, pero de veras, que a lo que nos dedicamos la mayora del tiempo fué a disfrutar de ese momento. Pero por aquello de que una imagen vale más que mil palabras, os dejamos un par de fotos para que veáis lo especial de este lugar:

¿Que nos esperaba allí?

Pasamos 2 noches y durante nuestra estancia, tuvimos la suerte de vivir diferentes y emocionantes experiencias, como conocer una tribu de Bosquimanos (o Sans), interactuar con suricatas (tan simpáticos) y lo que más increíble nos resultó fue poder vivir en primera persona la gran migración: espectáculo natural sin comparación.

Vamos a contarte todo paso por paso, y empezamos por los Bosquimanos ya que fueron nuestra primera actividad a nuestra llegada. Aunque seguramente has oido hablar de ellos, queremos contarte lo que ellos mismos nos contaron a nosotros ya que se sienten enormemente orgullosos de sus orgines, costumbres y vivencias. Se enuentran distribuidos por varios países del cono sur Africano, en Botswana es donde mayor número habita. Antiguamente se dedicaban a la caza y recolección, hoy en día muy pocos o casi ninguno vive como entonces…se dedican a trabajar en la agricultura y lo hacen para terceros. Muchos de ellos trabajan de manera fija en los alojamientos de la zona y son expertos “trackers” y es una delicia que te cuenten sus historias de vida y la de sus ancestros. Nunca nos cansamos de escuchar todo lo que tienen que contar.

Como decimos, uno de las mañanas que estuvimos en los Salares de Makgadikgadi los dedicamos a ellos y son realmente cercanos, amables y muy sonrientes. Visitamos primero un poblado a modo de museo vivo y luego fuimos dando un paseo con ellos mientras nos explicaban sobre el entorno y sobre todo, sobre la medicina que aún a día de hoy utilizan y que encuentran en la naturaleza que les rodea: dolor de cabeza, pecho, garganta, infertilidad y por supuesto se fabrican ungüentos y cremas, para ellos y para ellas.

En este video nos lo cuentan:

Fuimos paseando por senderos mientras compartian sus historias con nosotros:

Y algunas fotos para la memoria:

Un lodge con una ubicación clave.

Una de las cosas más importantes de los viajes que diseñamos, es la ubicación de los alojamientos, para nosotros es clave ya que gracias a eso, tu experiencia será muy diferente. Por eso para nosotros es vital conocer el máximo posible…solo a través de nuestra experiencia te podremos contar la tuya.

Dejamos atrás a los bosquimanos, y ya de vuelta en el lodge compartimos un rato muy divertido con el resto de huéspedes y es que, queremos deciros que en muchos alojamientos en África es común encontrar mesas largas que son comunales para todos las personas alojadas, lo que hace que puedas no solo conocer a otr@s viajer@s, sino compartir vivencias muy enriquecedoras.

Tras descansar un rato en nuestro bonito alojamiento que pertenece a la cadena Natural Selection y que para nosotros es siempre una apuesta segura de buena calidad en el servicio y atención al detalle. En este caso no alojamos en CAMP KALAHARI, os dejamos la página web para que podáis echar un vistazo:

Camp-Kalahi

Tienen tan solo 12 habitaciones tipo Meru, son espaciosas, acogedoras y muy cómodas, además de que están decoradas con mucho gusto y bonitos detalles. Dormir aquí es una sensación estupenda:

Y además tiene la ubicación perfecta para poder visitar todo lo que os contamos en este post. Como siempre, lo mejor es el equipo humano, que fueron excepcionales.

Uno de los atardeceres más bellos que hemos vivido.

Lo primero que quieremos contaros es que este lodge disponía de un jeep con lo que para nosotros es el lujo máximo: un jeep preparado con ¡una serie de asientos en el techo!…y…tuvimos la gran suerte de que fuese el nuestro. Advertimos que es un un poquito más incómodo (sientes mucho más todos los desperfectos de las pistas, el sol, el aire…)pero…la sensación es tan tan taaaan auténtica que compensa con creces.
Si ese día buscas felicidad en el diccionario, sale está imagen :):
 
 
La tarde de safari se pasó realmente rápido (algo que siempre nos pasa), estuvimos gran parte de ella persiguiendo las huellas de un león que habíamos visto muy muy frescas pero al final, no lo pudimos encontrar. A pesar de la “pequeña” decepción que esto nos causó en el momento, tenemos que decir que se fue my rápido, porque, al final del safari y antes de volver de nuevo para el lodge, tuvimos la inmensa suerte de vivir uno de los atardeceres más bonitos y espectaculares que jamás hemos vivido en África, por la luz y por la cantidad de animales especialmente cebras y ñus que nos acompañaban en él. Podríamos describirlo con palabras, pero tenemos «pruebas» que creemos merece la pena compartir:
 
 
 
 
 
 
Y así, con este hermoso atardecer, volvimos a nuestro lodge a disfrutar de una buena conversación y una cena deliciosa con la mejor de las sensaciones y esa luz tan consquistadora en nuestras retinas.

Segundo día: grandes salares y suricatas.

        Se trata del enorme Nwetwe Pans, un enorme salar del que escuchamos hablar por primera vez en Europa a través del Dr. Livingstone y sus conocidas exploraciones en esta parte de África. Un lugar inhóspito donde los haya y donde nos paramos a hacer una foto que sentimos, casi obligatoria:

La dinámica de casi todos los alojamientos, es una actividad por la mañana a primer hora en la que como decimos, se sale muy pronto para aprovechar la luz y sobre todo, para poder avistar posibles movimientos de animales ya que cuando el sol está más alto y hace más calor casi no hay actividad porque ellos descansan y se protegen del calor. De modo que igual que el día anterior, tras disfrutar de un rato distendido hablando con los huéspedes de todas partes del mundo con los que coincidimos en el lodge y saborear una rica comida y merecido descanso, nos fuimos a nuestra actividad de la tarde: safari y visita a una colonia salvaje de suricatas…¡que emoción!, no conozco a nadie que no sonría viendo a estos animales…así de cerca estuvimos con ellos:

Y con este buen sabor de boca regresamos al lodge, cena y descanso para poder vivir uno de los días más fantásticos que nos ha regalado África, y os prometemos que después de 10 años viajando continuamente, tenemos muchos regalos a modo de preciosos momentos e increíbles estampas de este continente, pero lo que sucedió este día es algo que todavía hoy saboreamos de una manera muy contundente.

La Gran Migración

Esa mañana nos dirigimos a disfrutar de nuestro penúltimo (por aquello que nunca se dice el último y porque además, nos negamos que así sea 🙂 ), dentro del Parque Nacional Makgadikgadi. Nuestra actitud siempre feliz y preparada para no encontrar nada…con esto queremos decir y esto es muy importante que lo sepáis: nadie te puede asegurar grandes avistamientos en un safari.

Nosotros hemos hecho cientos y muchos de ellos, ni siquiera hemos visto nada…aun así, hemos disfrutado con la naturaleza, sus aromas, sus sonidos y ¿por qué no decirlo? Por el privilegio que creemos que es un Safari, incluso cuando no ves muchos o ningún animal: estas en medio de la nada paseando en la una Naturaleza Virgen escuchando algunas historias que te cuentan los guías, viendo los caminos que marcan los animales en sus movimientos, sus huellas…es como ver un documental pero en directo y lo único que tienes que hacer es lo que nosotros llamamos comúnmente ACTITUD SAFARI: Relájate y disfruta de ser el protagonista de tu propio documental, siente lo que ves, lo que oyes, lo que hueles…lo que experimentas en primera persona.

Cientos y cientos de ñus y cebras (y un polizón elefante) refrescándose en una gran charca, y si: estábamos presenciando la segunda mayor migración de África en directo, no nos podíamos sentir más afortunados de estar solos en medio de este lugar rodeados de ellos.

Os dejamos unas fotos ya que cuando llegamos y como habéis podido ver en el video, se dispersaron…pero al parar el jeep, volvieron a juntarse dejándonos estas imágenes:

Y hasta aquí nuestras vivencias en esta zona de Botswana que añorabamos tanto conocer…la espera, mereció la pena porque nos sentimos muy afortunados y agasajados por la inmensa naturaleza y vida animal que tiene para ofrecer.

Gracias por llegar hasta aquí y dejarnos enseñarnos los viajes que realizamos: desde luego personalmente los disfrutamos como «niños con zapatos nuevos», pero nuestra principal motivación para ello es poder contároslo a vosotros. Asi somos.

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