Cráter Ngorongoro, P.N. Serengeti y Grumeti: Trío ganador

Tanzania ha sido el último país que hemos incorporado a la agencia, teníamos muchas ganas de hacerlo y hemos tardado todo este tiempo, justo por eso: por tiempo. Los últimos 10 años nos hemos dedicado a conocer muy bien nuestros “otros 3 países”: Namibia, Botswana y Sudáfrica junto con sus extensiones naturales, Cataratas Victoria, Mozambique e incluso Suazilandia y no encontrábamos el momento de hacerlo con Tanzania. A finales de 2018 y marzo de 2019 Dirk viajó dos veces y hoy, lo que os voy a contar fué nuestra tercera vez, noviembre de 2019, viaje al que me pude añadir y que todavía doy GRACIAS (en mayúscula) a lo que sea que hizo posible que lo pudiese vivir.

Este es el recorrido que hicimos, fueron 7 días y 6 noches de intensidad máxima, cruzamos Serengeti de Sur hasta Norte. Lujo:

Comenzamos nuestro viaje desde Madrid, el plan de vuelo fue: Madrid-Adiss Abeba-Kilimanjaro.

Acostumbrados a las horas de vuelo para llegar a los otros tres países donde habitualmente “saltamos” a algún aeropuerto de Europa hasta Johannesburgo (11h de vuelo) y de ahí a nuestro destino final (unas pocas más) hacer un Madrid-Adiss Abeba que es un vuelo de aproximadamente 7h nos pareció un paseo. El siguiente vuelo son alrededor de 2h hasta el aeropuerto de Kilimanjaro, en el que aprovechamos para cambiarnos de ropa y ponernos en modalidad “aventura” y empezar a saborear desde ya, lo que nos espera.

Pero antes de continuar, os invitamos a visitar nuestros patones de viaje a Tanzania y que como siempre os decimos, que proponemos en nuestra web es solo una idea, nosotros adaptamos el viaje a ti. Puedes hacer «click» sobre los siguientes enlaces:

Tanzania Natural

Maravillas de Tanzania

Tanzania Esencial y Playas de Zanzíbar

Parques de Tanzania y playas de Zanzibar

Llegar a Tanzania desde el segundo uno es alucinante, lo primero que ves cuando ya el avión va a tomar tierra es ni más ni menos que «El» Kilimanjaro, estaba a nuestra izquierda y mira que suerte: ¡a la izquierda del avión estaban nuestros asientos!, eso si que no me lo esperaba.

Esta fue nuestra bienvenida al país:

Primer contacto.

Nuestra primera parada fué en Arusha, fuimos a conocer un lodge, a su manager y equipo, es interesante conocer siempre alojamientos cerca del aeropuerto.

De ahí ya nos desplazamos a nuestro primer lodge, yo estaba emocionada con la visión de las primeras carreteras del país y ver sus gentes, sus colores, sus sonidos…teníamos un jeep cerrado, pero ventanas abiertas…:).

Un muy agradable alojamiento con 16 cabañas y ubicado dentro del P.N. Tarangire, cuya zona común esta construida sobre un “Kopje” (una enorme montaña de granito) desde el que puedes intuir el Lago Burunge, Lago Manyara y el Valle del Rift o lo que es lo mismo: un lujo para los sentidos.

Si queréis conocerlo, este es link:

Maweninga Camp

Nosotros nos alojamos en la nº11, buena señal 🙂:

Me encantan estas zonas comunes alrededor del fuego, por la tarde a la vuelta de los Safaris, es el “meeting point” de todos los viajeros, el lugar ideal para compartir experiencias con una copa de vino:

Antes de marcharnos, visitamos con ellos otro alojamiento que tienen muy cerca y que nos encantó, mirad que belleza de sitio:

Tiene tan solo 8 habitaciones, todas muy bien decoradas y con todas las comodidades que se puedan necesitar durante un viaje. Es sencillamente un alojamiento fantástico.

On the road…

Desde Tarangire ya nos dirigimos a visitar el Área del Ngorongoro donde pasaríamos la noche. Mientras te vas desplazando de un punto a otro, recorriendo gran parte del P.N. Trangire, donde todo es puro safari. Me sorprendieron los enormes Baobabs que nos acompañaron gran parte del trayecto y muchos animales, vimos sobre todo jirafas (uno de mis favoritos, me encanta la cara que tienen):

Pero también, avestruces, elefantes, cebras…una maravilla de vida animal:

y algunos como este elefante, con una cercanía genial:

 

Y una vez dejamos atrás el Parque y mientras conducíamos, cruzamos algunos pequeños poblados. Realmente no podíamos  pararnos porque teníamos el día con más visitas a alojamientos que visitar e íbamos muy cronometrados, pero como siempre digo, en los sitios que te enamoran, siempre tienes que dejarte algo por hacer y así tener la excusa perfecta para volver, este es mi tema pendiente en Tanzania:

Al caer la tarde por fin estábamos cerca de la Zona de Conservación del Ngorongoro…plantaciones de café rodean nuestro alojamiento, un precioso lodge, de nuevo con vistas increíbles y del que os hablaremos en un futuro. Hoy solo pondré una foto para para que veáis la belleza del sitio y de nuevo, esa preciosa luz del atardecer africano:

¡Hola Ngorongoro!

Tenía tantas ganas de conocerte…

Con 19 Km de ancho y 264 km2 de superficie este cráter, no es un cráter cualquiera…no, no…tiene mucho que contar. Vamos a ello.

Muy cerca del cráter, se encuentra la Garganta de Olduvai, conocida como la cuna de la humanidad, ese dato es fascinante, ya que se encontró un cráneo en 1959 de un homínido primitivo de hace la friolera de 1,8 millones de años…entonces, imaginarte esto, ya te pone los pelos de punta, al menos a mi…que además, tengo mucha imaginación.

La zona protegida del Ngorongoro esta considerada Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1979 y por el noroeste está conectada con el Parque Nacional de Serengeti, imaginad que maravilla. La vida animal que se congrega dentro y en las laderas del Cráter es enorme…elefantes, jirafas, cebras, leones, hipopótamos conviven en esta extensión. Pero si hay un animal relevante en este área es el Rinoceronte Negro, es  muy difícil de ver (nosotros no hemos tenido suerte aún, otra razón más para volver), se calcula que viven 50 ejemplares dentro del cráter, cabe recordar que desafortunadamente este precioso e imponente animal esta en grave peligro de extinción en el mundo…tristeza.

Se dice, se comenta, se rumorea: que se pueden ver los 5 grandes en un mismo día. Ahí lo dejo.

Nosotros y (todo el que quiere disfrutarlo al máximo) madrugamos mucho para poder estar los primeros en la puerta, apenas eran las 06h45 cuando llegamos…creedme: merece la pena.

Primeras fotos a la entrada:

Estamos dentro de una “zona Masái” por eso, no nos pareció extraño encontrar a varios de ellos pastoreando antes de bajar hacía el Cráter, todo en sí, es realmente emocionante, creedme.

A nuestra llegada a la parta más baja del Cráter donde hay un bonito lago, nos dieron la bienvenida esta pareja de cebras:

Y  este maravilloso paisaje es lo que teníamos delante…de veras que me es muy difícil poner palabras a lo que para mí desprende tanta belleza:

Y dentro de el lago, que pudiésemos ver, había un «pequeño» habitante:

 

Y aquí estoy yo haciendo una de las cosas que más me gusta hacer 🙂 y si os fijáis, detrás encima de la «lomita» están las dos cebras que nos dieron la bienvenida:

Y ahora, viene ¡el plato fuerte!.

Después de un buen rato recorriendo el Cráter, nos esperaban para hacer un picnic en pleno Ongorongoro y justo antes de llegar a la zona del Picnic, la suerte nos sacudía otra vez: ¡nos encontramos con una manada de leonas retozando sobre una pequeña loma!, habían pequeñas y  más grandes, lo que nos hizo pensar que eran dos madres con sus cachorros:

Y después de quedarnos un buen rato hipnótizados observándolas continuamos hasta lo que sería una de las experiencias más preciosas que he vivido, que fue comer en medio de este lugar que tiene tanto que contar, en medio de toda esa historia, en al mitad de la nada en la Naturaleza más brutal y sobre unos manteles Masáis una comida que os prometo (y no suelo prometer muchas cosas), estaba deliciosa.

Mirad:

Y un pequeño video para que veáis que compañía tan fascinante teníamos…perdonad por la calidad del video, es algo espontáneo y no tenia la «aparatología» que corresponde, pero estoy segura que no me lo tendréis muy en cuenta 🙂 y es que un buen puñado de leonas bien merece la pena:

 

¿Cuántas veces en la vida vas a poder comer en el centro de un cráter acompañad@s por una manada de leonas?, ¿te atreverías?…por favor, dí que sí.

Salir del Cráter a través de su espesa vegetación me daba un vértigo fascinante y ¿sabéis lo que me vino a la cabeza?, pues que El Cráter es como un anfiteatro natural y nosotros, comímos ahí.

Y llegamos a nuestro próximo alojamiento (haz click sobre el siguente enlace para conocerlo):

☞ Olduvai Camp

Y yo, y mis atardeceres, fuímos felices otro día más.

Un atardecer Masái

Nada más llegar un Masái te acompaña a tu alojamiento, una bonita tienda Meru con todo lo necesario para sentirte comod@. Durante el trayecto a nuestra tienda habitación me atrevo a preguntarle los años que tiene y donde vive su familia, me contesta «que no sabe los años porque su padre no lo escribió pero que sabe que nació en luna creciente y que tiene 4 hijos que viven en un poblado Masái muy cerca«…me pregunta cuantos hijos tengo yo, le digo que no, que no tengo hijos…y me dice a modo de sentencia: “no te preocupes, los tendrás” y lo acompaña con una gran sonrisa con una mirada muy particular que no termino de comprender.

Nos instalamos rápidamente y vamos a por otro momento memorable, paseo y atardecer Masái…esto puede sonar muy tópico o turístico…pero si eliminas los estereotipos e ideas preconcebidas…si solo te dedicas a vivir el momento, a disfrutar del aire y la naturaleza que te rodea, a sentir el sol que se está marchando sobre tu piel, a charlar con ellos…a conocer a estas personas que sí, es cierto que algunos llevan relojes y trabajan en un lodge…pero han tenido y tienen una vida, una filosofía, unas vivencias, una fórmula vital muy diferente a la nuestra…siguen viviendo en poblados con su estructura familiar muy alejada de la nuestra, siguen pastoreando como primer medio de vida y vendiendo a los pocos turístas que nos acercamos algunas joyitas que ellos mismos hacen…pero no dejan de abrirte las puertas a su existencia, las puertas de sus aldeas, de vestir y calzar como sus ancestros…no dejan de vivir en el medio de la nada y de sentirse muy orgullosos de lo que son…para mí, no dejan de ser una especie de  museo vivo de la historia de África y como si fuesen una obra de arte en el Louvre, me emocionan.

Y entre charla y charla, este fue nuestro atardecer:

El lodge donde nos alojamos esta a tan solo 25km del Cráter y dentro de la Zona de Conservación del Ngorongoro. Es un sitio sencillo que tiene 17 tiendas, como he dicho, con todo lo necesario para sentirte confortable y esta construido alrededor de un magnifico kopje.

Disfrutamos de una cena en una mesa comunal con otros viajeros que siempre es genial nutrirte de sus historias y experiencias.

A la mañana siguiente y tras un buen desayuno, fuimos a visitar dando un paseo otro lodge que ellos mismos regentan y del que nos llevamos una muy buena impresión, es el (haz click sobre enlace):

☞ Olduvai Ndogo

Desde Olduvai-Camp hasta Olduvai-Ndogo, hay una pequeña aldea Masái y no pudimos evitar pararnos y hablar un rato con ellos, estaba la madre y sus dos hijos, de veras que son personas cercanas y risueñas que te abren su casa sin pensar:

Y el bonito Olduvai-Ndogo:

Esa noche y alrededor de una fogata, bajo una «manta de estrellas«, bailé con los Massais y perdonad la “ñoñeria” pero, todavía sonrio recordándolo:

Ahora sí: ¡Hola Serengeti!

El término Masai con el que se refieren al Serengeti se puede traducir como “allí donde la tierra se prolonga eternamente” y es que ciertamente, es imposible verle el fin, ni siquiera en avioneta. Es el hogar de millones de ñues, cebras, gacelas junto con los depredadores que siguen su migración y es que sus cerca de 15.000 km2 de superficie dan para mucho y ver  la gran migración que se lleva a cabo en sus tierras es algo, digno de vivir. Nosotros aún no hemos logrado cuadrar agenda, pero lo haremos…estamos deseando.

Nosotros dedicamos ese día a visitar algunos lodges pero sobre todo, hicimos un día de safari del que nos costará mucho olvidarnos.

Al muy poquito de entrar, dos enormes leones nos hicieron entrar en situación de la clase de terreno que estábamos “pisando”, solo alcanzamos a ver uno bien ya que el otro estaba unos metros hacia dentro de la hierba que estaba muy alta y rápidamente nos dio la espalda:

Pero esto solo fue el aperitivo, nadie nos había preparado para todo lo que nos esperaba…y es que a apenas 15 minutos de la entrada, encontramos un grupo de guepardos, mi animal favorito de todos, el que jamás me canso de observar, el que siempre estoy deseando ver, para mi es la belleza y perfección del reino animal:

Y si además, los puedes ver «jugar»…la vida nos sonríe:

 

Y del juego a la alerta en milésimas de segundo:

 

Y los teníamos tan cerca…estaban a unos dos metros del jeep, increíble.

¿Que más nos ofreció el Serengeti?, os lo voy a resumir en imágenes, ¿preparad@s? :

Pero es que además, queremos enseñáros uno de los hoteles con más encanto dentro del mismo Parque, mirad el “lujo natural” que puede ser dormir en medio del Serengeti:

Personalmente, podría pasar mucho tiempo en este sitio :)…pero esta vez solo fuimos a conocerlo y disfrutar de una deliciosa comida para conocer sus servicios, nos quedamos encantados y seguimos nuestro viaje para llegar a el lodge donde pasaríamos la noche, que fué otra gran maravilla.

¡Hola Grumeti!.

Y de nuevo situado sobre una colina y con unas magnificas vistas sobre el Serengeti, pasamos una noche muy diferente en este lodge:

☞ Grumeti Hills

del que solo os voy a poner esta foto:

Un atardecer desde una piscina a la inmensidad del Serengeti, bien merece la pena no mezclarlo con nada más…:).

La Reserva privada de Grumeti, esta justo en el borde del Serengeti, al ser una reserva privada solo depende de ellos y gracias a eso, pudimos disfrutar dos actividades extraordinarias que no están permitidas dentro del P.N. Serengeti: un safari nocturno y un emocionante safari a pie por la mañana.

➥Safari Nocturno:

La sensación de no ruido con el jeep eléctrico es otra dimensión: habíamos hecho en varias ocasiones safaris nocturnos, aunque  no en Tanzania y vaya…sentía que me deslizaba por el Serengeti y podía escuchar todos los sonido que este lugar salvaje desprende por la noche. No tenemos fotos, no llevamos cámaras «just enjoy«…pero pudimos ver entre otros animales a unas hienas con sus crias  muy pequeñas y poder observar la versión materna de este animal tan salvaje y brutal, me hizo sentir hasta ternura. :).

➥Safari a pie por Grumeti

A la llegada nos propusieron hacer un “walking safari” dentro de la reserva y bordeando el lodge…y por supuesto, nos apuntamos felices y es que no todos los días tus piececitos van a caminar por estas tierras, así que a madrugar mucho (otra vez) y estirar las piernas.
Nos acompañaba un guía del lodge y un Ranger, antes de comenzar siempre te dan indicaciones de como debes comportarte y lo que debes evitar por todos los medios, siguiendo sus instrucciones la seguridad está garantizada.

Anduvimos aproximadamente 1h30 en la que nos encontramos muchos animales, jirafas, cebras, ñues…y unos cuantos búfalos: la sensación de caminar a la misma altura y pisar la misma tierra que los animales, a mi me parece algo fascinante. Notar como te observan atentamente…te hace sentir muy muy pequeño pero al mismo tiempo para mi, todo tiene como un sentido muy especial.

Algunos encuentros narrados por mí:

 

 

Y este paseo mañanero terminó con una sorpresa genial: nos habían preparado un desayuno en medio de la reserva, ¡tachan!.

Y la FELICIDAD tiene este aspecto:

Llegamos al fin.

Vivir Tanzania era asignatura pendiente para mi, algo que debía de haber hecho antes pero no pude hasta final del año pasado…todo pasa cuando tiene que pasar y siempre hay un motivo positivo para ello.

El mío, fué celebrar mi 45 cumpleaños allí…la mitad de una década que está siendo genial…este fué mi regalo de cumpleaños:

 

Hakuna Matata, viaja y se feliz, esa es mi versión de los hechos.

El pequeño recordatorio que siempre hacemos: este es nuestro viaje, cuya mayor motivación es contaros a vosotros las experiencias que se pueden vivir. Nuestra filosofía es vivirla nosotros en primera persona porque no se nos ocurre otro modo mejor de hacerlo, hacemos viajes a medida, por y para ti, no queremos que nadie nos lo cuente, queremos contártelo nosotros.

Esperamos que os haya gustado nuestra vivencia del 2019 en Tanzania y os invitamos a que conectes con nosotros cuando quieras viajar a alguno de los países en los que somos especialistas: Namibia, Botswana, Tanzania y Sudáfrica con sus extensiones Naturales: Zambia, Zimbabue, Zanzíbar y Mozambique y a los que llevamos viajando los últimos diez años para ti.

Un saludo y que la aventura te acompañe.

Isabel Cazorla
Marketing & Social Media
Hotel Insider

 

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